Asunto: RE: Carta de despedida.
Querida Aurora:
Supongo que antes incluso de abrir este
correo, ya eras consciente del error en la dirección de email. Tu carta no la
ha recibido su destinatario original, sino yo.
Atentamente
Leo
Asunto: ¡¡Oh dios!! ¡¡Oh dios!!
¿Recuerdas que te iba a enviar lo que
estaba escribiendo para participar en el concurso de relatos del certamen de
literatura romántica Roja 2018? Bueno, pues me ha fallado el subconsciente. Eso
ha debido ser. Estaba pensando en él y se lo he enviado más despistada que una
gallina ponedora de calabazas. Pero eso no es lo peor. Una de las condiciones
del concurso es incluir la palabra Jaén en el escrito y como él es de allí me
ha servido ligeramente de inspiración para crear una carta muy compungida.
Espera. Te la envío y así lo entenderás mejor.
Archivo adjunto: Carta de despedida.
Asunto: RE: ¡¡Oh dios!! ¡¡Oh dios!!
¡¡Oh dios!! ¡¡Oh dios!! ¿Cómo puedes ser
tan desastre? ¿La ha leído? ¡Qué pregunta! Por supuesto que la ha leído. Es
humano, no un robot, aunque a veces lo pongo en duda. Ahora debe creer que
estás casada y él es el artificie de tu ruptura marital.
¿Te ha dicho algo? Porque mucho me temo
que lo del concurso suene a excusa y no lo crea. A mí también me parecería
inverosímil, Aurora. Espera ¿dónde está? Fingiré que voy al baño para pasar por
delante de su despacho y echar un vistazo a su cara. Si está blanco como el
papel o rojo como una granada, me partiré de risa.
