Hace poco descubrí una maravillosa funda para libros
artesanal que me cautivó completamente, de ahí y gracias a los comentarios en
las redes sociales, descubrí que se podían hacer en infinidad de formas: bolso,
carpeta, cobertor, etc., y con maravillosas telas como fieltro o hule, para
protegerlos de la humedad.
He seguido investigando, buscando y escarbando, jajajaja, y he
hallado un montón de preciosidades que me han puesto los dientes largos, no,
larguísimos (lo que me ahorra un disfraz para Halloween).


