Respira,
respira profundamente. Cierra los ojos y vuelve a respirar. Suelta el aire
despacio, muy despacio. Mantén alerta y despejados los orificios nasales.
Olfatea. ¿A qué huele? ¡¡A VACACIONES!! ¡Sí! ¡Eso es! Lo cierto es que no
importa que las tuyas ya hayan pasado o este año no las veas ni de lejos. El
espíritu vacacional es contagioso y las esporas festivales del verano siempre
acaban por encontrarnos. ¿Qué no puedes desplazarte a otro lugar y olvidarte
del trabajo por unos días? No importa porque esta época invita a cañitas en la
terraza, cenas fuera de casa y fines de semana a todo trapo.
Ahora imaginad
unas vacaciones pensadas íntegramente para los amantes de la lectura. Lugares
idóneos donde encontrar la paz y la tranquilidad ansiosamente necesaria para
que nada ni nadie os moleste mientras estáis delante de un libro; librerías y
bibliotecas de ensueño, ciudades literarias, ferias o itinerarios turísticos
que persiguen visitar los lugares más emblemáticos de tus libros favoritos.
¿Qué no sabéis de lo que hablo? Pues atentos a mis propuestas:


